
exposición 12-06-07 / 09-11-08

Los descubrimientos arqueológicos dan testimonio de la presencia romana en San Sebastián.
Con la aportación de los pobladores de origen gascón San Sebastián fue en tiempos medievales uno de los más destacados puertos comerciales del Golfo de Bizkaia. La dinámica mercantil basada en el hierro y la lana tuvo larga duración.
Las pesquerías trasatlánticas de ballena y bacalao tuvieron gran desarrollo en el siglo XVI. Contando con la base portuaria de Pasaia, San Sebastián llegó a ser, en ese tiempo, el principal enclave ballenero mundial.
Buena parte del prestigio internacional de la construcción naval vasca estuvo sustentado en la actividad de los astilleros del área Donostia-Pasaia.
En el siglo XVII San Sebastián se convirtió en uno de los principales focos de actividad corsaria del imperio español.
Entre las empresas que comerciaban con América en el siglo XVIII destacó la Real Compañía Guipuzcoana de Caracas con una poderosa flota que compaginó la actividad mercantil con la corsaria.
El turismo de playa se consolida entre finales del siglo XIX y comienzos del XX transformando la configuración urbana y el carácter de la ciudad.
La pesca es la única actividad marítima de larga tradición que conserva Donostia. Además de su aportación económica directa es de valorar su incidencia en el atractivo turístico de la ciudad y su condición de referente cultural e identitario.